Una correctora de estilo es la profesional que llega cuando te cansaste de borrar o de pasar por todos los modelos de IA huyendo de sus alucinaciones. Te das cuenta de que precisás una mirada ajena y profesional, una revisión humana. Entonces compartís tu escrito y como correctora juego por un rato a ser esa lectora aguda, detallista, profunda, necesaria.
Le hago preguntas al texto y termino recién cuando las respuestas son claras.
¿Cuál es su propósito?¿Cómo está estructurado?¿Cuál es la relación entre los interlocutores?¿Qué espera del público lector?¿Cuál es su tono?¿Es relevante lo que cuenta?¿Incita a la lectura o se va por las ramas?¿Sus argumentos están bien conectados?¿Cumple lo que promete?¿Tiene errores ortográficos o gramaticales?¿Cómo suena?
De pronto, tu mensaje se comprende, las ideas fluyen y tus palabras impactan. Por un segundo, parece magia, pero no. Trabajaste un montón y supiste pedir a tiempo ayuda a una correctora de estilo.
Escribime y charlamos sobre tu texto, tus dudas y por dónde empezar. Al fin y al cabo, escribimos porque nos queremos vincular y esta también es una forma de hacerlo.
Edición, acompañamiento, lectura crítica e impulso creativo, para que tu texto o tu idea encuentren su forma.
Reviso ortografía, sintaxis y gramática para que tu texto se entienda, fluya y realmente diga lo que querés decir.
Te acompaño en la escritura de tu tesis: pienso con vos, corrijo lo que ya tenés y te ayudo a llegar al título.